martes, 27 de julio de 2021

 No es nada casual acudir al encuentro de mi espacio no tan secreto como éste. Siento ahí un abandono,  o de un viaje a otros aprendizajes complementarios. Siempre que menciono la palabra Gestalt percibo que algo se mueve en mi estómago, en mi respiración y en mis emociones. Amo la Gestalt. Ha sido para mí como el libro que releo y jamás me cansa. Hoy comparto una parte de su teoría como un complemento de eso que necesito en este momento repasar en mi nueva vida y se refiere a las estructuras rígidas o de neurosis.

Perls describe la estructura neurótica como compuesta de cinco capas o estratos.

1.       

2.      Capa de los clichés: Esta es la capa en la que estamos cuando casi todas nuestras respuestas se apoyan en frases hechas. También llamada la capa de la banalidad cotidiana o de los lugares comunes.


3.      Capa de los roles: En la capa de los roles la máscara que nos ponemos nos diluye como parte del público al que va dirigido el espectáculo. Y aunque reconozca mi personaje, las emociones que acompañan a este juego pertenecen a una capa todavía superficial de esta estructura “acebollada” que somos.


4.      Capa de la anti-existencia: Cuando renunciamos a jugar roles (yo no soy ni esto ni lo opuesto) la vivencia se corresponde a la nada existencial, percibida muchas veces como niebla, oscuridad, vacío. El quedarse detenido al borde de esto constituye el “impasse”. El impasse es vivido como la seguridad última ante el miedo a la muerte. Un punto nada más separa este modo de existir de lo desconocido: el punto fóbico. Atravesarlo es entrar en una nueva forma de existencia y el impasse asegura la posibilidad de quedar adherido a un modo de vivir sin vivir, conocido y tranquilizador. Pero atravesar, en este caso, y en mi opinión, no necesariamente significa “pasar a través de un cristal”, actualmente, pienso que es mejor moverse de sitio, buscar otro camino que no se interrumpa y así dar un significado más asociado a “trascender el límite”  sin intentar ser un héroe.


5.      Capa implosiva. La vivencia es la del cierre de todas las puertas. Y la postura parece la de alguien que quisiera meterse adentro de si mismo y no salir.


6.      Capa explosiva es la salida fértil. Es un himno de vida. Perls distingue cuatro modos de "explotar":

·         hacia la ira,

·         la alegría,

·         la pena y

·         el orgasmo.

Para la terapia Gestalt, y en el entorno adecuado (marco y contexto terapéutico), acompañar a una persona hasta esa capa de explosión (personalmente me gusta más de expansión), equivale al cierre de una Gestalt incompleta. Y el bienestar al que se llega, con su correlato  organísmico de respiración, ritmo cardíaco y relajación muscular, es la expresión del reposo previo a la formación de una nueva Gestalt (que puede ser una figura de percepción nueva, de inspiración, de motivación o deseo que buscarán manifestarse de forma absolutamente nueva para la persona a quien acompañamos). Marca un antes y un después en nuestra forma de conducta o proceder.

Luego de identificar este oportuno relato de la Terapeuta Trini Torner (2016), me pregunto en cuáles de las capas aun tengo que trabajar para soltar todo lo que no me hace feliz, qué más hay que sanar. Cierto recordé propiamente cómo han sido, e identifico cómo ha sido mis niveles de resistencia y mire que si las hay, ponerle la lupa no es fácil, digerir estos procesos menos, todas esas frases que repetimos como por ejemplo: es que no quiero verme desencajada si recupero mi peso natural, cuando me desplazaba con liviandad era feliz y no lo sabía. Ahora obesa, justifico lo que me niego a sanar, ésta es La primera etapa la de los clichés y la aprendimos en casa o en la cultura. La capa de los roles es la del teatro, donde protagonizo cualquier escena, ni buena ni mala, más es la del ego. Soy algo que quiero mostrar afuera, más adentro se que no soy eso, es lo quiero creerme. Tengo que ir más adentro para buscar que otras cosas me faltan para soltar el ego saboteador. Menciono dos tipos de egos, el saboteador y el separado, de acuerdo a un UCDM. Así que una persona tiene ego, cuando no acepta que está equivocada y se inventa excusas para tener la razón, como el de las arrugas antes descrita o el verse desencajada, éste sería el saboteador interno, donde el ego no se refiere a tener aires si no de arrogancia, o es el personaje que siempre se encuentra en el nivel del pent-house, es decir en el azotea y es puro cerebrito y siempre tienen razón. Una persona puede tener razón, incluso cuando se equivoca, y no saben la carga que supone. Si la tiene bien, si no la tiene también, dice una amada profesora de PNL. Por el otro lado del curso de Milagro, eego no es otra cosa que idolatría; el símbolo de un yo limitado y separado, nacido en un cuerpo, condenado a sufrir y a que su vida acabe en la muerte. Es la “voluntad” que ve a la Voluntad de Dios como su enemigo y que adopta una forma en la que Ésta es negada. En su demencia cree también haber vencido a Dios. Como percibimos, son dos posiciones respecto a la vida. Ambas son válidas. La capa de la anti-existencia, es muy interesante, quizás en algún momento hemos experimentado fobias, con síntomas como ansiedad miedos, timidez o vergüenza en la parte social, donde exponerse corre riesgos a los juicios, críticas, bullying y otros en la interacción sana con los otros. Una capa que puede desbordar a cualquiera que no se encuentre alerta a sacudones que pueden ocurrir, más el poder que se le transfiera puede dejar a cualquier inocente atrapado en el intento, es un impasse fuerte emocional, podrían ser duelos de todo tipo, enfermedades como la reciente del Covid-19,  un trance que separa de la vida al ser humano y comienza una lucha que en mis fantasías así lo infiero, del organismo que enfermó y no se dio cuenta, no tomó previsiones suficientemente y comienza  responder con dobles esfuerzos desde las respuestas neurológicas a defenderse para salir de ese abismo, una vez superada la parte crucial entre la vida y la muerte y entrar en modo vivo o no vivo. Esa capa la intuí así y trascenderla, aún quedan superficies por explorar para principalmente sanar. La capa implosiva comprendida desde mis vivencias, es la de negar completamente la identidad del Ser. Es borrar su existencia por miedo a vivir. En biodanza he practicado un ejercicio de abrir puertas y ventanas que me permiten danzar la expansión y trascender los límites de las diferentes dimensiones en la que me encuentro y a dónde quiero llegar, sin rigideces, los límites los pongo yo misma. Finalmente la capa explosiva, me lleva a la expresividad, sin nada que me quede adentro, la de soltar lo que no es fácil digerir, lo que me vibra en sintonía con mis células y emociones. Acotar aquí algo muy importante chequear si esa expresión es natural o aún está con egos. Gracias y hasta nuevo reencuentro.💜💛💚💙💗😍

jueves, 24 de junio de 2021

 Estaremos recibiendo como enlaces las actividades del  Curso Filosofando en este blog. Gracias.